Otra noche,
el mismo insomnio y no llegas.
La cama no es la misma, tu no estas.
Doy mil vueltas tratando de llenar
el vacío que dejaste, esta frialdad.
Abandonaste esta historia, cuando
las cosas se tornaron dificiles,
creí lucharías y facil te rendiste.
Soltaste mi mano y me perdí en un mundo
tan inhumano.
¿porque te fuiste?
Todos los sueños, los planes, esos viajes
que no emprendimos,
¿tan rápido los olvidaste?
Dónde quedaron las ganas de perdernos
en cuerpos, que juntos se volvían cielo.
Esa pasión con la que me amabas,
cuando minutos se volvían horas,
cuando el mundo afuera de esa
habitacion, nada importaba,
regresa ese amor que parecía perfecto.
Esta soledad, tu ausencia,
todo vacía y nada me deja.
Tus palabras ahora son sólo
ecos que retumban en estas paredes,
que me quiebran.
Entre la cordura y alguna neurosis obsesiva. Es tan agotador pensar en lo que no se debe pensar, callar cuando quieres gritar, levantarte y caer cien veces al día.
jueves, 25 de abril de 2013
miércoles, 3 de abril de 2013
El diario de noa - Nicholás sparks
—Allie, si eres feliz y lo amas, no voy a impedirte que vuelvas con él.
Pero si no estás totalmente segura, no lo hagas.
En esta clase de asuntos, no se puede ir con medias tintas.
El diario de noa - Nicholás sparks
—Dime, Noah, ¿qué es lo que más recuerdas del verano que pasamos juntos?
—Todo.
—¿Nada en particular?
—No —respondió.
—¿No lo recuerdas?
Tardó un minuto en responder, y lo hizo en voz baja, grave:
—No, no es eso. No es lo que piensas. Cuando digo “todo”, hablo en serio. Recuerdo cada instante que pasamos juntos, y todos fueron maravillosos. No puedo elegir un momento que significara para mí más que otro. Todo el verano fue perfecto, la clase de verano que todo el mundo debería tener la oportunidad de vivir. ¿Cómo iba a elegir uno en particular?
»Los poetas casi siempre describen el amor como un sentimiento que escapa a nuestro control, que vence a la lógica y al sentido común. En mi caso, fue exactamente así. No esperaba enamorarme de ti y dudo mucho de que tú tuvieras previsto enamorarte de mí. Pero cuando nos conocimos, ninguno de los dos pudo evitarlo. Nos enamoramos a pesar de nuestras diferencias y, al hacerlo, creamos un sentimiento singular y maravilloso. Para mí, fue un amor que sólo puede existir una vez, y por eso cada minuto que pasamos juntos ha quedado grabado en mi memoria. Nunca olvidaré un solo instante de nuestra relación.
—Todo.
—¿Nada en particular?
—No —respondió.
—¿No lo recuerdas?
Tardó un minuto en responder, y lo hizo en voz baja, grave:
—No, no es eso. No es lo que piensas. Cuando digo “todo”, hablo en serio. Recuerdo cada instante que pasamos juntos, y todos fueron maravillosos. No puedo elegir un momento que significara para mí más que otro. Todo el verano fue perfecto, la clase de verano que todo el mundo debería tener la oportunidad de vivir. ¿Cómo iba a elegir uno en particular?
»Los poetas casi siempre describen el amor como un sentimiento que escapa a nuestro control, que vence a la lógica y al sentido común. En mi caso, fue exactamente así. No esperaba enamorarme de ti y dudo mucho de que tú tuvieras previsto enamorarte de mí. Pero cuando nos conocimos, ninguno de los dos pudo evitarlo. Nos enamoramos a pesar de nuestras diferencias y, al hacerlo, creamos un sentimiento singular y maravilloso. Para mí, fue un amor que sólo puede existir una vez, y por eso cada minuto que pasamos juntos ha quedado grabado en mi memoria. Nunca olvidaré un solo instante de nuestra relación.
| — |
El diario de noa - Nicholás sparks
Nos duele tanto separarnos porque nuestras almas están unidas. Es probable que siempre lo hayan estado y que siempre lo estén. Quizá hayamos vivido mil vidas antes que esta y nos hayamos encontrado en cada una de ellas. Y hasta es posible que en cada ocasión nos hayamos separado por los mismos motivos. Eso significa que este adiós es a un tiempo un adiós de diez mil años y un preludio de lo que vendrá.
Cuando te miro, contemplo tu belleza y tu gracia y sé que han crecido con cada vida que has vivido. También sé que te he estado buscando durante todas mis vidas anteriores. No buscaba a alguien como tú, sino a ti, pues tu alma y la mía están destinadas a estar juntas. Y sin embargo, por razones que escapan a nuestro entendimiento, nos han obligado a despedirnos.
Me gustaría decirte que todo se arreglará entre nosotros, y te prometo hacer lo que esté en mis manos para que así sea. Pero si no volvemos a vernos y esta es una verdadera despedida, sé que nos reencontraremos en otra vida. Volveremos a encontrarnos, y aunque las estrellas hayan cambiado, no nos amaremos sólo por esa vez, sino por todas las veces anteriores.
| — |
El diario de noa - Nicholás sparks
“Mi adorada Allie:
No me queda nada más que decir, salvo que anoche no pude dormir porque comprendí que todo había terminado entre nosotros. Es un sentimiento nuevo para mí, un sentimiento que nunca previ, pero al mirar atrás, pienso que no podía haber sido de otra manera.
Tú y yo éramos diferentes, procedíamos de mundos diferentes. Sin embargo, tú me enseñaste el valor del amor. Me enseñaste lo que significaba amar a alguien, y gracias a ello, me he convertido en un hombre distinto. No quiero que nunca lo olvides.
No te guardo rencor por lo que ha pasado. Al contrario, estoy convencido de que nuestra relación fue auténtica, y me alegro de que nuestros caminos se hayan cruzado, aunque sólo fuera por un tiempo tan breve. Si en un futuro lejano volvemos a encontrarnos, cada uno con una nueva vida, te sonreiré con alegría y recordaré el verano que pasamos bajo los árboles, aprendiendo el uno del otro y cultivando nuestro amor. Acaso tú sientas lo mismo, y aunque sólo sea por un fugaz instante, me devuelvas la sonrisa y saborees los recuerdos que siempre compartiremos.
Te quiero, Allie.Noah”
No me queda nada más que decir, salvo que anoche no pude dormir porque comprendí que todo había terminado entre nosotros. Es un sentimiento nuevo para mí, un sentimiento que nunca previ, pero al mirar atrás, pienso que no podía haber sido de otra manera.
Tú y yo éramos diferentes, procedíamos de mundos diferentes. Sin embargo, tú me enseñaste el valor del amor. Me enseñaste lo que significaba amar a alguien, y gracias a ello, me he convertido en un hombre distinto. No quiero que nunca lo olvides.
No te guardo rencor por lo que ha pasado. Al contrario, estoy convencido de que nuestra relación fue auténtica, y me alegro de que nuestros caminos se hayan cruzado, aunque sólo fuera por un tiempo tan breve. Si en un futuro lejano volvemos a encontrarnos, cada uno con una nueva vida, te sonreiré con alegría y recordaré el verano que pasamos bajo los árboles, aprendiendo el uno del otro y cultivando nuestro amor. Acaso tú sientas lo mismo, y aunque sólo sea por un fugaz instante, me devuelvas la sonrisa y saborees los recuerdos que siempre compartiremos.
Te quiero, Allie.Noah”
| — |
El diario de noa - Nicholás sparks
“Mi queridísima Allie:
En el porche reina un silencio absoluto, roto sólo por los sonidos que flotan entre las sombras,y por primera vez no encuentro palabras. Es una sensación extraña, pues cuando pienso en ti y en la vida que hemos compartido, hay tanto que recordar. Toda una vida de recuerdos. Pero, ¿cómo traducirla en palabras? No sé si seré capaz. No soy poeta, y se necesitaría un poema para expresar cabalmente lo que siento por ti.
Mi mente vaga, y recuerdo lo que pensé esta mañana, mientras preparaba el café, sobre nuestra vida juntos. Kate y Jane estaban allí, y las dos callaron cuando entré en la cocina. Noté que habían estado llorando y, sin decir una palabra, me senté a su lado y les tomé las manos. ¿Y sabes lo que vi cuando las miré? Te vi a ti hace mucho tiempo, el día que nos despedimos. Se parecen a ti, a la mujer que eras entonces, hermosa, sensible y afligida por un dolor que sólo se siente cuando nos roban algo especial. Y por una razón que no alcanzo a comprender, les conté una historia.
Llamé a Jeff y a David, que también estaban en casa, y cuando los reuní a todos, les hablé de nosotros, les conté cómo volviste a mí hace muchos años.
Les describí nuestro paseo, la cena de cangrejos en la cocina, y sonrieron al enterarse de nuestra excursión en canoa y nuestra velada junto al fuego, mientras afuera rugía la tormenta. Les conté que al día siguiente tu madre había venido a advertirnos de la llegada de Lon—se sorprendieron tanto como nosotros entonces— y sí, les confesé incluso lo que ocurrió más tarde, ese mismo día, cuando regresaste al pueblo.
A pesar del tiempo transcurrido, esa parte de la historia sigue obsesionándome. Aunque yo no estaba allí, tú me describiste lo ocurrido sólo una vez, y recuerdo que me maravillé de tu entereza. Aún no puedo imaginar qué pasó por tu cabeza cuando entraste en el vestíbulo del hotel y vistea Lon, o cómo te sentiste al hablar con él. Me contaste que salieron del hotel y se sentaron en un banco, frente a la vieja iglesia metodista, y que él te tomó la mano mientras tú le explicabas tus razones para quedarte aquí.
Sé que lo querías. Y su reacción demostró que él también te quería a ti. No; no entendió que lo abandonaras, ¿cómo iba a hacerlo? No te soltó la mano ni siquiera cuando le dijiste que nunca habías dejado de quererme y que no le harías ningún bien casándote con él. Sé que se sintió herido y furioso, y que durante una hora intentó hacerte cambiar de idea, pero cuando tú te pusiste firme y dijiste: “Lo siento, pero no puedo volver contigo”, supo que tu decisión era irrevocable. Me contaste que asintió con un gesto, y que los dos siguieron sentados en silencio durante un largo rato. Siempre me he preguntado qué pensaría él en ese momento, aunque estoy seguro de que sentía lo mismo que yo unas horas antes.
Y cuando finalmente te acompañó al coche, te dijo que yo era un hombre afortunado. Se comportó como un caballero, y entonces comprendí por qué te había costado tanto tomar una decisión.
Recuerdo que cuando terminé de hablar, todos guardaron silencio, hasta que Kate se levantó y me abrazó. “¡Ay, papá!”, dijo con los ojos llenos de lágrimas. Y aunque yo estaba dispuesto a contestar a sus preguntas, no me hicieron ninguna. En cambio, me hicieron un regalo muy especial.
Durante las cuatro horas siguientes, cada uno de ellos me dijo cuánto habíamos significado en sus vidas. Uno a uno, contaron anécdotas que yo había olvidado hacía tiempo. Cuando terminaron, no pude contener las lágrimas, pues comprendí que los habíamos educado de la mejor manera posible. Me sentí orgulloso de ellos y de ti, y feliz por la vida que hemos tenido. Y nada ni nadie podrá robarme esos sentimientos. Nunca. Sólo hubiera deseado que tú estuvieras allí para disfrutar conmigo de ese momento.
Cuando se marcharon, me senté en la mecedora y pensé en nuestra vida en común. Siempre estás conmigo cuando lo hago, en mi corazón, y me resulta imposible recordar un momento en que no hayas formado parte de mí. Ignoro qué habría sido de mí si no hubieras regresado aquel día, pero estoy convencido de que hubiera vivido y muerto con una pena que, afortunadamente, nunca conoceré.
Te quiero, Allie. Te debo todo lo que soy. Tú eres la razón de mi existencia, mi única esperanza, todo lo que siempre he soñado, y pase lo que pasare en el futuro, cada día a tu lado será el día más importante de mi vida. Siempre seré tuyo. Y tú, querida, siempre serás mía.
Noah”
En el porche reina un silencio absoluto, roto sólo por los sonidos que flotan entre las sombras,y por primera vez no encuentro palabras. Es una sensación extraña, pues cuando pienso en ti y en la vida que hemos compartido, hay tanto que recordar. Toda una vida de recuerdos. Pero, ¿cómo traducirla en palabras? No sé si seré capaz. No soy poeta, y se necesitaría un poema para expresar cabalmente lo que siento por ti.
Mi mente vaga, y recuerdo lo que pensé esta mañana, mientras preparaba el café, sobre nuestra vida juntos. Kate y Jane estaban allí, y las dos callaron cuando entré en la cocina. Noté que habían estado llorando y, sin decir una palabra, me senté a su lado y les tomé las manos. ¿Y sabes lo que vi cuando las miré? Te vi a ti hace mucho tiempo, el día que nos despedimos. Se parecen a ti, a la mujer que eras entonces, hermosa, sensible y afligida por un dolor que sólo se siente cuando nos roban algo especial. Y por una razón que no alcanzo a comprender, les conté una historia.
Llamé a Jeff y a David, que también estaban en casa, y cuando los reuní a todos, les hablé de nosotros, les conté cómo volviste a mí hace muchos años.
Les describí nuestro paseo, la cena de cangrejos en la cocina, y sonrieron al enterarse de nuestra excursión en canoa y nuestra velada junto al fuego, mientras afuera rugía la tormenta. Les conté que al día siguiente tu madre había venido a advertirnos de la llegada de Lon—se sorprendieron tanto como nosotros entonces— y sí, les confesé incluso lo que ocurrió más tarde, ese mismo día, cuando regresaste al pueblo.
A pesar del tiempo transcurrido, esa parte de la historia sigue obsesionándome. Aunque yo no estaba allí, tú me describiste lo ocurrido sólo una vez, y recuerdo que me maravillé de tu entereza. Aún no puedo imaginar qué pasó por tu cabeza cuando entraste en el vestíbulo del hotel y vistea Lon, o cómo te sentiste al hablar con él. Me contaste que salieron del hotel y se sentaron en un banco, frente a la vieja iglesia metodista, y que él te tomó la mano mientras tú le explicabas tus razones para quedarte aquí.
Sé que lo querías. Y su reacción demostró que él también te quería a ti. No; no entendió que lo abandonaras, ¿cómo iba a hacerlo? No te soltó la mano ni siquiera cuando le dijiste que nunca habías dejado de quererme y que no le harías ningún bien casándote con él. Sé que se sintió herido y furioso, y que durante una hora intentó hacerte cambiar de idea, pero cuando tú te pusiste firme y dijiste: “Lo siento, pero no puedo volver contigo”, supo que tu decisión era irrevocable. Me contaste que asintió con un gesto, y que los dos siguieron sentados en silencio durante un largo rato. Siempre me he preguntado qué pensaría él en ese momento, aunque estoy seguro de que sentía lo mismo que yo unas horas antes.
Y cuando finalmente te acompañó al coche, te dijo que yo era un hombre afortunado. Se comportó como un caballero, y entonces comprendí por qué te había costado tanto tomar una decisión.
Recuerdo que cuando terminé de hablar, todos guardaron silencio, hasta que Kate se levantó y me abrazó. “¡Ay, papá!”, dijo con los ojos llenos de lágrimas. Y aunque yo estaba dispuesto a contestar a sus preguntas, no me hicieron ninguna. En cambio, me hicieron un regalo muy especial.
Durante las cuatro horas siguientes, cada uno de ellos me dijo cuánto habíamos significado en sus vidas. Uno a uno, contaron anécdotas que yo había olvidado hacía tiempo. Cuando terminaron, no pude contener las lágrimas, pues comprendí que los habíamos educado de la mejor manera posible. Me sentí orgulloso de ellos y de ti, y feliz por la vida que hemos tenido. Y nada ni nadie podrá robarme esos sentimientos. Nunca. Sólo hubiera deseado que tú estuvieras allí para disfrutar conmigo de ese momento.
Cuando se marcharon, me senté en la mecedora y pensé en nuestra vida en común. Siempre estás conmigo cuando lo hago, en mi corazón, y me resulta imposible recordar un momento en que no hayas formado parte de mí. Ignoro qué habría sido de mí si no hubieras regresado aquel día, pero estoy convencido de que hubiera vivido y muerto con una pena que, afortunadamente, nunca conoceré.
Te quiero, Allie. Te debo todo lo que soy. Tú eres la razón de mi existencia, mi única esperanza, todo lo que siempre he soñado, y pase lo que pasare en el futuro, cada día a tu lado será el día más importante de mi vida. Siempre seré tuyo. Y tú, querida, siempre serás mía.
Noah”
| — |
viernes, 29 de marzo de 2013
“Amar es como una droga. Al principio hay una sensación de euforia, de entrega total. Después, al día siguiente quieres más. Piensas en la persona amada durante dos minutos y la olvidas durante tres horas. Pero al poco tiempo te acostumbras a esa persona, y pasas a depender totalmente de ella. Entonces piensas en ella durante tres horas y la olvidas durante dos minutos. Si no está cerca, experimentas las mismas sensaciones que los viciosos cuando no consiguen droga. En ese momento, así como los viciosos roban y se humillan para conseguir lo que necesitan, tú estás dispuesto a hacer cualquier cosa por el amor.”
—Paulo Coelho
—Paulo Coelho
sábado, 16 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Hoy soy feliz
El sentimiento más bonito es cuando esa persona
que tanto adoras, toma tu mano, y el mundo al rededor
desaparece.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
